En esta entrada de blog, vamos a analizar un spot que hizo Carlsberg en el año 2011 en el que podemos ver que hay mucho componente psicológico.
El Spot se basa en que llenan una sala de un cine de Bruselas de una banda de moteros tatuados y muy grandes. En la sala solo quedan dos sitios libres, y los sujetos del experimento son unas parejas inocentes, que por supuesto no saben lo que se les viene encima. Cuando las parejas entran a la sala y ven el percal de todos los moteros, se asustan todos sin excepción. La mayoría se da la vuelta y se va, perdiendo el dinero que han pagado para ver la película. Las pocas parejas que, además de quedarse, atraviesan una fila llena de moteros y se sientan rodeados de estos aparentemente brutos sujetos, son los “ganadores”. En cuanto se sientan, todos los moteros de la sala comienzan a vitorearlos celebrando que se han quedado y lo festejan con un par de Carlsbergs.
Este anuncio, además de ser gracioso y hacerse viral nos enseña un sesgo que podemos observar en la mayoría de personas. Este sesgo se basa en que no estamos cómodos cuando nos rodeamos de personas que no son como nosotros o son de otro entorno, y que por evitar esa situación podemos llegar a perder dinero, o cambiar nuestros planes por completo. También nos habla de los prejuicios que tenemos, ya que las parejas que entraron y se fueron, no conocían en realidad a los moteros. No sabían si eran buenas o malas personas, pero al ver la pinta que tenían y al ver que estaban muchos juntos, pensaron automáticamente que eran brutos y maleducados, por lo cual no les merecía la pena ver la película.
Con esta campaña, Carlsberg tuvo mucho éxito y subió sus ventas juntando publicidad y psicología.
Seguramente todos de pequeños nos hemos encontrado en una situación en la que teníamos golosinas cerca y no hemos sido capaces de resistirnos a comernos alguna.
Esta situación, que es muy común, se ha utilizado para muchos estudios y para la enseñanza en las escuelas de negocio muy importantes para medir la capacidad de autocontrol y disciplina. Hay muchas personas que a día de hoy intentan comprender el funcionamiento del cerebro de un niño para aprender a invertir.
Experimento
El experimentó era muy básico, una persona adulta mete a un niño en una habitación y el niño se siente en una silla con una mesa donde hay un plato y una golosina. El adulto le dice que se tiene que ir pero que volverá a los 15-20 minutos y si aguanta sin comersela, le dará otra golosina más.
Para un niño que solo tiene 4 años una golosina es algo muy tentador y, tener que resistirse a comersela teniéndola delante es algo muy difícil. En el video que vamos a ver a continuación podemos ver como los niños se tapan los ojos, la cara, hacen cosas diferentes para resistirse y conseguir su recompensa.
Walter Mischel fue el primer psicólogo en realizar esta prueba, lo hizo con un grupo de niños en los años 60. A día de hoy, después de tantos años, sus conclusiones, escritas en el libro El Test de la Golosina, se siguen aplicando y estudiando como un ejemplo de disciplina personal en el mundo de la gestión empresarial y en el mundo de las finanzas,
El comportamiento de los inversores es muy similar al de estos niños y sus golosinas. Cuando una acción baja de precio, sienten la tentación de venderla con el objetivo de no perder más dinero, sin pararse a analizar la situación y los factores. De la misma manera, cuando sube una acción y la venden rápidamente pueden estar perdiendo dinero, pues el beneficio puede ser mayor dentro de un tiempo, igual que el niño, si es capaz de esperar podrá comerse dos golosinas.
Es por esto por lo que el autocontrol y la disciplina son un pilar fundamental a la hora de invertir en bolsa. La inversión tiene un componente psicológico significativo, y ser capaces de controlar nuestros impulsos puede marcar la diferencia entre perder o ganar dinero. Los inversores siguen, de cierta manera. comportándose como niños.
Hoy os queremos hablar sobre la Pareidolia. Para empezar, la pareidolia es la tendencia a reconocer patrones entre los estímulos incluso donde no los hay. Esto es lo que nos lleva, por ejemplo, a reconocer formas en las nubes desde pequeño, o a incluso ver caras en nuestra habitación por el material de la pared, pero ¿Os habéis preguntado cuales son los casos más impactantes que han aparecido en la historia? Hoy os traemos un top de lo que podrían ser, en nuestra opinión, los casos más alucinantes de este efecto.
Los siguientes casos de pareidolia que vamos a mostrar son completamente naturales, lo que queremos decir es que no vamos a poner ejemplos que hayan sido manipulados por el ser humano, como puede ser el ejemplo del “billete diabólico” el cual pudo ser una acción a propósito. Aquí una imagen para que lo podáis juzgar vosotros mismos.
El primer caso que nos ha parecido más impresionante es el caso de “El demonio de las torres gemelas”. Creo que todos conocemos el terrible atentado sucedido el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, el atentado de las torres gemelas. Más allá de este terrible suceso, en lo que queremos hacer hincapié es en lo sucedido durante el derrumbamiento de una de ellas. Durante todo el descontrol y la catástrofe, en el humo, se puede apreciar perfectamente la figura de un demonio. Obviamente, este suceso es producto de la pareidolia, nosotros, uniendo el conjunto de estímulos encontramos esta similitud, pero, no podemos negar, que es grandísima una coincidencia.
El siguiente ejemplo que hemos escogido es uno muy interesante del que muy posiblemente hayan oído hablar, “La cara en la luna”. Este es un ejemplo de pareidolia muy peculiar, ya que ha pasado prácticamente a la historia, hasta el punto de que se han creado parodias en famosas series de televisión; un ejemplo reciente es en la serie Rick y Morty, en la cual dedican parte de un episodio a un “hombre en la luna” que, por cierto, en el propio episodio se produce la pareidolia ya que esta visión, finalmente, es producto de una mancha en la lente. Terminando con este dato curioso, volvamos con la cara.
Por último, queríamos hacer una última mención a un rumor, “El pez con Alá”. Digo rumor ya que se desconoce el paradero de dicho animal ya que fue robado y, no hay ninguna evidencia audiovisual que pruebe su existencia, pero yo os cuento en que consistía. Un pescador pescó un Atún en cuyas escamas se podían apreciar el texto religioso musulmán “Tu eres el mejor proveedor”. El revuelo fue tal que acudió mucha gente a Kenia a visitar el pez, hasta que, un día misteriosamente, fue robado. Eso es todo lo que sabemos de “el pez con Alá”.
Esperamos que os haya gustado esta entrada. En el blog pueden encontrar más entradas interesantes. Hasta la próxima.
Hoy venimos a contarles una serie de curiosidades sobre las emociones y como nuestro rostro es capaz de reflejarlas. Desde que somos pequeños, pensamos que vamos adquiriendo la capacidad de imitar las expresiones faciales de las personas que nos rodean, y que, por eso, somos capaces de hacerlas a medida que crecemos; esto no es del todo incorrecto, comencemos desde el principio.
La teoría de la evolución dice que somos familiares muy muy lejanos de los simios, y, hasta ahora, se pensaba que los simios no tenían expresiones faciales similares a las humanas. Una bióloga dedicada completamente a la convivencia con estos animales demostró que algunos simios no simulaban la sonrisa humana solo cuando estaban en situación de ataque (como siempre se ha creído), sino que también simulaban la risa humana.
Lo que quiero decir con todo esto es que las expresiones faciales son algo aún mas interno. Estas, están controladas por el hemisferio derecho del cerebro, el cual, como se sabe, es el hemisferio más emocional mientras que el izquierdo es el más racional. También sabemos que el hemisferio actúa en la mitad contraria respecto al cuerpo; me explico, el hemisferio izquierdo controla la parte derecha del cuerpo y viceversa.
Teniendo esta información, hemos descubierto una cosa muy interesante, ¿Sabían que en nuestra parte izquierda de la cara se muestran más las emociones? Puede sonar algo extraño, pero si nos paramos a pensarlo, el hemisferio derecho, el emocional, controla la parte izquierda, por lo que tiene sentido, ¿no?
Esto sucede como con el resto de los órganos que son pares. Hemos visto en clase que, por ejemplo, hay un ojo dominante respecto al otro, pues funciona igual con las mitades de la cara. En términos de expresión, el lado izquierdo es el dominante.
También sabemos que no solo ocurre con cual de los dos es más dominante sino, cual de los dos es más agradable a la vista. Si, mediante un estudio de la Universidad de Wae Forest en Estados Unidos, se demostró que el lado izquierdo de la cara era mas agradable en las fotografías; para demostrar esto, os traemos varios ejemplos que ha hecho Antonio José Delgado. Tienen que tener en cuanta que no buscamos el lado que le favorezca más, sino el lado que, duplicándolo, sea más reconocible… entendido esto, piensen en cual de las últimas fotos de cada uno se ve a la persona más… ella misma: dos.
Desde que somos pequeños, acostumbramos a ir a comprar ropa, juguetes u otros objetos en rebajas o en momentos que unos están a menor precio que otros, pero ¿Os habéis preguntado si estas rebajas son siempre un “ofertón” como nos prometen las marcas? Por eso, hoy venimos a hablaros del efecto Ancla y a haceros replantearos un poco donde y cuando comprar.
Para empezar, el efecto Ancla es un prejuicio cognitivo provocado por la tendencia humana a darle un mayor peso a la primera noticia o evidencia que se tiene sobre algo antes de tomar una decisión. Normalmente, a nadie le gusta ser embaucado por un vendedor y llevado a comprar objetos que no necesita, por eso se usa este efecto. El termino que utilizamos para evitar estos estímulos que nos llevan a situaciones incomodas de compra se llama: Defesa perceptual; el efecto Ancla es el mayor aliado de una marca para evitarlo.
Pongámonos en una situación de compra normal; estás con tu pareja comprando en la época de rebajas. Preguntas al vendedor por un pantalón que quieres comprar y él, muy amable, te trae dos pantalones muy similares. ¿Cómo funciona este efecto?; muy sencillo. Como bien dice la definición, este efecto hace que nos fijemos en el primer estimulo que recibimos, por lo que el vendedor nos muestra primero el pantalón de mayor coste. Cuando nuestra atención queda fija en el pantalón tan desorbitadamente caro, nos muestra el siguiente, un pantalón con una etiqueta de rebajas y el cual tiene un precio bastante menor que el anterior.
Comenzaremos automáticamente a pensar que es una oportunidad perfecta para adquirir el pantalón y que el precio es claramente una ganga, por lo que, muy seguramente, no solo compres el pantalón rebajado, sino que te irás muy satisfecho a casa.
El vendedor, muy posiblemente sabia de la existencia de la actuación de este efecto. Lo único que ha tenido que hacer es poner un precio exagerado a un pantalón muy similar al que querías comprar para que tu cerebro perciba la rebaja y la oportunidad; por ello, es posible que, una prenda que no comprarías de forma normal, lo compres en rebajas; porque, nosotros asimilamos que el precio es menor si pone rebaja, pero si nos demuestran que el precio es menor, actuamos de manera distinta, aunque una parte de nosotros nos diga que ese precio no es realmente justo.
De una forma tan sencilla, las marcas pueden hacer que compremos cosas a un precio mas elevado de su coste real. Asique, si estas pensando en comprar algo, infórmate antes de que te dejes todo tu dinero.
Seguro que la mayoría de personas han pensando en cómo sería poder recordar todo lo que vivimos, que apenas se nos olvidaran cosas, incluyendo los detalles de nuestros día a día. La inmensa mayoría de las personas nos olvidamos de muchos recuerdos a lo largo de nuestra vida, tendemos a recordar aquellos con un peso emocional mayor, aquellos días o momentos que recordamos importantes en nuestra vida, ya sea por algo positivo o por algún motivo negativo. Sin embargo, existen personas con esta capacidad, a esto es a lo que llamamos hipermnesia.
Las personas que padecen hipermnesia, también denominada hipertimesia, tienen una capacidad de recuerdo y evocación muy por encima de la media, son capaces de almacenar con mucha precisión y detalle una gran cantidad de recuerdos. Esto les permite ser capaces de codificar, almacenar y recuperar contenidos de manera muy rápida siempre que lo necesiten. Es una capacidad muy útil y no tiene una relación directa con la inteligencia.
Su capacidad de memoria está sujeta, principalmente, a la memoria autobiográfica. Estas personas son capaces de recordar prácticamente cada detalle de cada experiencia vivida.
Los problemas
El problema está en que esto no solo pasa con cosas que la persona quiere recordar, sino que se pueden tener dificultades graves a la hora de abstraer y seleccionar los recuerdos, lo que supone un malestar para la persona que disminuye su funcionalidad y, en ocasciones, puede provocar ansiedad e importantes alteraciones en el estado de ánimo. En estas situaciones esto se podría considerar una patología, pasando a llamarse síndrome hipermnésico.
En muchas ocaciones, la hipermnesia, se da en personas con ciertas características obsesivas, lo que puede ser uno de los factores que contribuyen a este fenómeno.
Existen pocos caso de hipermnesia pero se han documentado casos tanto en épocas pasadas como en el presente, pudiendo observar dos en los famosos Brad Willians y Marilu Henner.
«Se ha detectado que en estas personas las partes frontales y temporales del encéfalo presentan una conexión más fuerte, con una densidad más elevada de sustancia blanca, que en la mayoría de la población. Al parecer, existen alteraciones en los giros inferior y temporal medial del lóbulo temporal, una área en que se sitúa el fascículo unciforme el cual tiene un papel importante en la memoria autobiográfica. En personas con hipermnesia, dicho fascículo está ampliamente desarrollado. Asimismo, se ha detectado en algunos de los casos un mayor tamaño de la amígdala y sus conexiones con el hipocampo en comparación a sujetos sin hipermnesia. Este hecho apoya la creencia de que el aumento del nivel de recuerdo está vinculado a la conexión de los estímulos con las emociones.» Oscar Castillero Mimenza
Pero, ¿Es esto un beneficio?
Para muchas personas, el hecho de poder recordar todo tan bien, es algo positivo. Ser capacez de recordar tan rápido la información puede facilitar el aprendizaje de numerosas disciplincas y habilidades, pudiendo abrirnos muchas puertas.
No obstante, no todo es así, pues bien, hay personas con esta capacidad que llevan una vida más o menos normal, pero existen otras para las que esto puede resultar muy doloroso e invalidante. Pues lo que de primeras podermos ver como un don, a veces produce grande problemas.
Al no ser capaz de olvidar requiere que cada vez que van a realizar algo tengan que detenerse durante un tiempo para organizar todos sus contenidos que guardan en la mente, lo que resulta un alto nivel de propensión a distraerse y que descienda la productivad de sus acciones.
Pueden llegar a sufrir un alto nivel de indecisión y, además, puede hacer difícil diferenciar lo necesario de lo circunstancial, pues guardan en su mente todo, no solo lo importante.
A su vez, los momentos de sufrimiento se hacen mucho más difíciles de superar, recordando así el dolor, la humillación… o sentimientos negativos que hay que superar para seguir avanzando y no quedarse estancado.
Por tanto, esto puede ser una ventaja en ciertos aspectos pero, como hemos visto, no todo es positivo y puede llevar a muchos problemas.
El otro día vi la película Pulp Fiction, y al no ser la primera vez que la veía me fijé en cosas en las que no me había fijado antes. Concretamente me llamó la atención un personaje llamado El Señor Lobo. Me pareció muy interesante la forma que tiene de comunicarse con los demás para dejar claro sus intenciones y hacerse respetar.
Me pareció buena idea hacer una estrada de blog sobre esto, aunque no sea un experimento o un estudio psicológico como tal, así que me puse a investigar en internet un poco sobre este personaje.
Leyendo sobre este personaje, he visto que hay personas que te explican paso a paso como transmitir a los demás lo que el señor lobo transmite y me ha parecido interesante explicar algunos de esos pasos aquí.
El primer paso es saber para qué sirves y saber comunicarlo a los demás, en la película vemos como llega y lo primero que dice es “hola, soy el señor lobo y soluciono problemas”. Nada más llegar ha dejado bien claro lo que va a hacer, sin adornos inútiles a los que estamos acostumbrados. A los demás les importa lo que vengamos a hacer, no lo que hayamos hecho antes.
Otra de las cosas de las que podemos ver en la escena es lo que se refiere a la puntualidad. Llaman al Sr Lobo y le explican el problema, a lo que responde que está a 30 minutos pero llegará en 10. Obviamente es una exageración, pero llegar puntualmente a los sitios da a entender seriedad y profesionalidad a los demás.
Por último, es muy llamativo como antes de llegar, el Sr Lobo se sabe los nombres de todos y quien es quien. Así logra dar a entender que es una persona preparada que hace bien su trabajo.
Me parece muy interesante que podamos fijarnos en las técnicas de este personaje para comunicarnos (indirectamente) con los demás y dar una imagen buena de nosotros mismos. Lo veo muy aplicable a nuestros futuros trabajos y a nuestras comunicaciones de cara a las personas con las que vamos a trabajar, aunque esperamos no tener un trabajo como el del señor Lobo.
Este experimento se trata de un estudio de psicología social realizado en el año 1954 por Muzafer Sherif y Carolyn Sherif donde estudiaron el origen del prejuicio en los grupos sociales. Este estudio fue llevado a cabo en un gran espacio de propiedad de los boy scoutts, que se encontraba rodeado por el Parque Estatal Cueva de los Ladrones en el estado de Oklahoma.
Para el estudio se escogieron a 22 adolescentes varones de 11 años con una experiencia de vida parecida. Sherif fue presentado como guarda del campo y dividieron en dos grupos a los niños. Fueron trasladados en dos autobuses, de tal manera que ningún grupo sabía de la existencia del otro. Además les asignaron dos areas muy lejanas entre sí para durante los primero días siguieran ignorando la existencia del otro grupo. Los investigadores trataron de evitar cualquier tipo de amistad preexistente entre los niños.
El experimento se dividió en tres fases: en la primera, los investigadores intentaron estimular el sentimiento de pertenencia al grupo. La segunda era la fase de fricción, en la que se generaban situaciones para crear conflicto con otro grupo. La fase final era la de integración, en la que los investigadores iban a intentar que los conflictos se resolvieran y las diferencias aparentes se acortaran.
A lo largo de la primera semana los chicos de cada grupo hicieron varias actividades para afianzar las relaciones internas de cada grupo. Se les pidió que eligieran un nombre y una bandera, uno se llamaba «Águilas» y el otro «Serpientes de cascabel».
Durante esta semana los miembros empezaron a tener un gran sentido de pertenencia, aparecieron jerarquías y distintos roles.
En la segunda semana conocieron al otro grupo y desde el principio cada grupo se puso a la defensiva frente al otro. Fueron los mismos chicos los que pidieron que se hicieran actividades para competir entre ellos. Se realizaron y se otorgó un premio al ganador, que fueron «Serpientes de cascabel».
Desde ese momento aumento la hostilidad y los roces eran frecuentes, hasta tal punto de que llegaron a no querer comer en el mismo lugar. Este rechazo mutuo creció de tal manera que los investigadores decidieron poner fin a esta fase para prevenir que se les pudiese llegar a ir de las manos
En la última fase los investigadores decidieron crear actividades que necesitaran de la cooperación de los dos grupos para su realización. Una de estas fue crear un problema ficticio, les dijeron que se había terminado las reservas de agua por culpa de unos vándalos, por tanto, un enemigo común. Para solucionar este problema deberían trabajar juntos
Después se les anunció que iban a ver una película que les gustaba a casi todos, pero para ello debían pagar. Como a ningún grupo le llegaba el dinero para poder pagarlo tuvieron que trabajar juntos para conseguirlo.
Tras afrontar y solucionar varios problemas cooperando, la antipatía mutua fue desapareciento. Esto fue así hasta el punto que pidieron volver en un mismo autobús. Cuando pararon para descansar, el grupo de las «Serpientes de cascabel» gastó e dinero ganado para comprar bebidas para los 22 niños.
Los investigadores concluyeron que el hecho de establecer problemas comunes y, a su vez, metas comunes era una vía para resolver conflictos entre grupos. Los investigadores postularon la “teoría del conflicto realista”. Donde señalan que la resolución en conjunto de un problema común hace que los prejuicios se desvanezcan poco a poco hasta desaparecer.
Los responsables del experimento de la cueva de los ladrones comprobaron que el sentido de pertenencia y el prejuicio frente a lo ajeno van de la mano. También se dieron cuenta de lo fácil que era incrementar el sentimiento de pertenencia a un grupo y generar odio hacia otros grupos.
El efecto halo es un sesgo cognitivo muy conoocido en psicología y podemos observarlo en nuestro día a día. Este terminó surgió en 1920 gracias al psicólogo Edward L. Thorndike a partir de sus investigaciones con el ejército, observando que los oficiales atribuían una valoración positiva o negativa a sus subordinados partiendo de una sola característica, de un único rasgo observado.
El efecto Halo consiste en la realización de una generalización errónea partiendo de una sola característica o cualidad de un objeto o de una persona. En otras palabras, hacemos un juicio previo a partir del cual generalizamos el resto de características. Si te paras a pensarlo, este sesgo es algo que aplicamos mucho en nuestra vida sin darnos cuenta muchas veces. Por ejemplo: cuando vemos a una persona que nos atrae físicamente muchas veces pensamos (de manera inconsciente) que su forma de ser también nos resultará agradable.
Pero lo bello no siempre es bueno y un solo rasgo no basta para tener una idea general y absoluta sobre una persona o algo. Debido a este efecto presuponemos, valoramos e incluso llegamos a concluir deteraminados datos sin llegar a saber el gran error que puede resultar a veces algo así.
Hasta cierto punto, es una especie sesgo de confirmación,ya que juzgamos a las personas de una manera que confirme nuestra primera impresión, o aquello que ya opinemos, de ellas.
Aplicado al marketing y a la publicidad
Este efecto podemos verlo en muchas campañas de publicidad en las que se utiliza a una persona famosa para que anuncie un producto o un servicio. El hecho de que salga esa persona no nos dice mucho sobre la marca, sus características en concreto, su funcionalidad, su durabilidad… pero su presencia nos afecta, pues al ver a esa persona que si conocemos anunciando algo en concreto, asociamos características y valores de esa persona con la marca.
La intención es que los valores de la persona se extiendan al producto o servicio para crear un «halo» de valoraciones positivas, simplemente usando la presencia de esa persona famosa.
Esta bebida energética, como muchas otras, es consumida por muchos jóvenes, sobre todo en épocas de examenes, y por adultos que necesitan estar al 100% durante jordanas largas. Howland y Roshenow realizaron un estudio en 2013 diciendo que las personas que mezclan alcohol con bebidas energéticas tienen el doble de riesgo de cometer una agresión sexual o tener un accidente de coche.
La cantidad de cafeína de estas bebidas no tiene un efecto sobre el comportamiento de riesgo de quienes lo ingieren con alcohol, sino que, puede enmascarar la percepción de estar intoxicado por acohol y esto puede llevar a tomar más riesgos.
Estas bebidas han sido estudiadas en marketing debido a su predisposición a generar un efecto placebo en sus consumidores. El objetivo de la investigación sobre la que vamos a hablar es estudiar ese efecto placebo cuando se ingiere dicha bebida con alcohol, desde el punto de vista perceptual, actitudinal y comportamental.
Investigación
Los investigadores escogieron a 154 voluntarios; eran bebedores sociales sin riesgo de dependencia y heterosexuales (para analizar su actitud hacia las mujeres). Además el BMI tenía que estar entre 18 y 25, con el fin de limitar la heterogeneidad en la intoxicación real por alcohol. Cobraron 10 euros, incluyendo un cóctel de una bebida alcohólica y otra energética. De este modo cubrieron su investigación, para que ningún voluntario supiera el objetivo de esta.
El cóctel llevaba 6 cl de Vodka 40%, 8 cl de Red Bull y 16 cl de un néctara de fruta. Se estimaba que después de 15-20 minutos de consumirlo la tasa de alcohol en sangre sería de unos 0,045 g/dL.
Se dividió a los voluntarios en 3 grupos de manera aleatoria, de tal manera que a cada grupo se le daría el cóctel con una etiqueta distinta, pese a ser el mismo en todos los casos: 1) «Vodka-Red Bull cocktail», 2) «Vodka cocktail», y 3) «Exotic fruits cocktail». Al pasar 30 minutos debían completar una serie de ejercicios en un ordenador.
En estos ejercicios se media la agresividad sexual, mediante la escala de Ariely y Loewesnstein. También la auto confianza, viendo una serie de fotos de mujeres atractivas, y la intención de tomar riesgos con la escala Ballon Analogue Risk Task.
Además, se midió la capacidad percibida para conducir, el nivel de intoxicación percivida y su creencia en que las bebidas energéticas aumentan la intoxicación por alcohol. Por último, midieron variables sociodemográficas y evaluaron la concentración de alcohol en sangre mediante un dispositivo electrónico.
Resultados
Comprobaron que la etiqueta con la que se servía el cóctel afectó mucho a la percepción de la presencia de la bebida energética, y todos los voluntarios identificaron la presencia del alcohol aunque tuviera un sabor a frutas. Para medir los resultados juntaron a los grupos 2 y 3, llamandolos grupo de control.
Para aquellas personas con alta creencia de que las bebidas energéticas aumentan la intoxicación por alcohol, la percepción de esa intoxicación fue mucho mayor. De esta manera, esa expectativa actúa como un efecto moderador.
Las diferencias en la asunción de riesgos, auto confianza sexual y el tiempo de espera para conducir fueron muy claras; los voluntarios que bebieron con la etiqueta «Red Bull» tenían mayores valores en las escalas de medición, de manera muy significativa
Las diferencias en cuanto a la asunción de riesgos, auto confianza sexual y el tiempo de espera para conducir también fueron claras; aquellos que bebieron el cóctel en el que la etiqueta ponía “Red Bull” tenían significativamente mayores valores en las escalas de medición.
A pesar de esto, no se encontraron resultados significativos sobre la variable que medía el comportamiento sexual agresivo.
Este estudio nos muestra que aquellas personas que creen que las bebidas energéticas incrementan la intoxicación por alcohol, y que además piensan que beber alcohol hace que las personas sean más impulsivas y deshinibidas, tienen actitudes e intenciones en su comportamiento dependientes de si la bebida que ingieren es etiquetada como energética o no. Es decir, se produce un efecto placebo por el tipo de producto consumidio.
De esta manera, el estudio afirma que la bebida energética no enmascara la intoxicación por alcohol, lo que hace es incrementar su percepción mediante el efecto placebo.
Los autores recomiendan que se tome nota acera de estos resultados, para regular la publicidad sobre este tipo de productos, pues no solo deben restringirse por sus posibles daños de sus ingredientes sino a nivel psicológico también.